Calle Churruca, 15. 28004, Madrid. España

Los ecosistemas (tanto los terrestres como los marinos) son la base de las actividades económicas y de ellos también depende nuestra supervivencia como especie, gracias a los bienes y servicios ambientales que nos proporcionan. En la Agenda 2030, todas las cuestiones relativas a la naturaleza terrestre han quedado concentrada en un único ODS, el ODS 15, sin embargo las implicaciones recogidas en las metas de este objetivo de desarrollo sostenible impregnan toda la Agenda 2030. De hecho, hace unos días publicábamos en redes sociales este artículo del SDG Knowledge Hub que habla del papel central de los ecosistemas en el desarrollo sostenible. Hoy analizamos en profundidad el papel central del ODS 15 y la restauración de ecosistemas para impulsar la Agenda 2030.

 

El papel central del ODS 15 en la Agenda 2030

Como ya avanzábamos hace una semanas, los ecosistemas y su restauración tienen una relación directa con la consecución de los ODS relacionados con retos sociales. En concreto, los recursos naturales son la base de actividades económicas como agricultura, la silvicultura o el turismo, y por tanto contribuyen a la erradicación de la pobreza y el hambre (ODS 1 y  2) y a generar escenarios de oportunidad para nuevos emprendimientos (Objetivo 8).

Por otra parte, la relación entre la salud de los ecosistemas y la salud humana (ODS 3) es un vínculo cada vez más reconocido: la erosión de los suelos o la contaminación que generan problemas respiratorios, los ecosistemas degradados que son nicho de plagas y patógenos, la lista es larga.  Además, la pérdida del capital natural puede agrandar la brecha de género (Objetivo 5) y reducir el tiempo de educación de los niños (Objetivo 4) que pueden verse implicados en la recolección de agua y alimentos o en actividades económicas familiares.

Los ecosistemas degradados tienen una capacidad limitada de depurar y regenerar los recursos hídricos (Objetivo 6), a la vez que se reduce la provisión de materias primas lo que limita el desarrollo de algunas energías renovables (ODS 7) o una infraestructura verde al servicio de la resiliencia (ODS 9). Estos aspectos son clave para llevar a cabo una transición hacia ciudades y modelos de consumo más sostenibles (Objetivos 11 y 12).

Por último, los recursos naturales son la base de actividades como la pesca o el desarrollo de medicamentos (Objetivo 14). El cuidado de estos recursos que son clave para nuestra propia supervivencia y la accesibilidad a los mismos, evita conflictos sociales y favorece la seguridad y la igualdad entre países (Ojetivos 10 y 16). La gestión de los ecosistemas y de los bienes y servicios que proporcionan, así como su restauración en caso de que se encuentren degradados, requiere del concurso de muchos sectores de la sociedad que deben actuar de manera coordinada y de acuerdo a una gobernanza global (ODS 17).

 

El ODS 15 y otras iniciativas relacionadas con la restauración de los ecosistemas

Conseguir el ODS 15 está muy relacionado con que seamos capaces de cumplir con otros compromisos que ya hemos adquirido en materia de restauración de ecosistemas que, como ya hemos visto son clave para la consecución de toda la Agenda 2030. Por ejemplo, la inclusión de la contabilidad del capital natural que recoge el ODS 15 coincide con la meta 2 de Aichi.  Sin embargo, otras metas que son clave para asegurar la protección de la biodiversidad y su capacidad para proveer servicios ecosistémicos (Metas de Aichi 14 y 15) no están contempladas de manera específica en la Agenda 2030.

Asímismo, el Reto de Bonn y otras iniciativas similares locales como 20x20 en América Latina o AFR100 en África, contribuyen directamente a la regeneración de los ecosistemas forestales de cuyos recursos dependen más de 1600 millones de personas en todo el mundo. No obstante, el deadline de muchos de estos compromisos explícitos es 2020. Desgraciadamente eso es dentro de unos 600 días ¡que no son tantos si tenemos en cuenta que los tiempos de regeneración de los ecosistemas son lentos!. Será necesario, por tanto, generar alianzas para poder aterrizar nuevos compromisos y objetivos coherentes con estos tiempos ecológicos y con las necesidades de las generaciones futuras. Aún queda camino por recorrer pero ya están apareciendo algunas iniciativas locales que planean la restauración de ecosistemas costeros en un horizonte 2050.

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Compartir vida con Ingenieros y Urbanistas (sí, con mayúscula) nos ha permitido ampliar los significados de la palabra movilidad. Para nosotros, este concepto suena a animales y plantas moviéndose en autopistas no siempre visibles. Sin embargo para ellos, la cosa va más de seres de dos patas o artefactos con ruedas. Para no entrar en discusiones, a partir de ahora hablaremos de corredores multifuncionales. 


Como lo que nos gusta y nos une es principalmente lo mestizo y darle una vuelta a las ciudades para hacerlas más sostenibles nos planteamos si pueden existir corredores multifuncionales. Ejes donde la movilidad no sea sólo para humanos. Esta idea surge a partir de conocer el proyecto Ciclovía Tren de Arganda,  donde los ciudadanos se han unido para pedir que se unan varios tramos tramos de vías ciclistas, peatonales y naturales para conseguir un corredor único que conecte el Sureste de Madrid con el Retiro. 

En este nuevo  Jueves de Churruca nos planteamos si esta misma visión puede aplicarse otros tipos de corredores tomando como ejemplo la recuperación de esta vía férrea en desuso. La idea es reflexionar sobre si se puede dar una segunda vida a esta infraestructura gris, con la intención de transformarla en una infraestructura verde que sea compatible con modelos de movilidad sostenible: peatones, bicicletas, etc. 

Tomando como base el  proyecto de Madrid-Arganda, en el Jueves de Churruca reflexionaremos sobre los corredores multifuncionales desde cuatro puntos de vista: 

  • Como eje ciclista. Estos ejes multifuncionales quieren ser una excusa para fomentar la vida sana y la actividad al aire libre. Esta es uno de los grandes beneficios de la infraestructura verde urbana (para muestra Madrid Río) pero normalmente no se habla de ellos. Además, puede ser una alternativa de ocio y esparcimiento.
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  • Como ejemplo de movilidad sostenible. Los corredores multifuncionales pueden servir para concienciar a la sociedad sobre la necesidad de adoptar modelos de desplazamiento más sostenibles, menos contaminantes. Tímidamente aún, pero cada vez es más fácil ver distintas modalidades de transporte  en la ciudad: monociclos, patinetes, bicis eléctricas... para todas ellas hay un hueco en nuestros corredores!
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  • Como corredor ecológico. Los corredores multifuncionales que atraviesan espacios verdes consolidados pueden funcionar como conectores para la biodiversidad. En este sentido, si que vemos importante incorporar el análisis de la conectividad ecológica de manera obligatoria y explícita a la hora de diseñar estos corredores. Sólo de esta manera podemos asegurar que los esfuerzos que se hagan en la creación de estos corredores tendrán éxito.  
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  • Como eje que ponga el valor el patrimonio cultural.  Aprovechar antiguas vías férreas para el diseño de corredores multifuncionales  que forman parte del patrimonio cultural local, añade atractivo al recorrido y permite poner en valor rasgos identitarios del territorio. 


Desde el espacio #Churruca15  queremos dar nuestra visión de estos corredores multifuncionales vinculándolos con nuestras disciplinas de trabajo: restauración de ecosistemas, movilidad sostenible y planificación urbana. Con esto en mente, haremos referencia a otras iniciativas que hayan promovido la infraestructura verde, el transporte de bajo impacto ambiental y el espacio público de calidad. 

El objetivo es, por tanto,  plantear este diálogo que aúne la visión de ciclovías y corredores verdes multifuncionales, contando con representantes de la CAM, Ayuntamientos, Distritos de Madrid y otros agentes sociales públicos y privados. Para ello, contaremos con la colaboración de las organizaciones involucradas en el proyecto de la Ciclovía de Arganda:  promotores del proyecto,Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid y  Junta de Distrito de Moratalaz y Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid.

Os invitamos a compartir vuestras inquietudes, impresiones y mejoras sobre este proyecto el próximo día 19 de julio a las 12.00 en la oficina de la alianza #Churruca15.

¡¡Atención al cambio de horario!! ¡Este Jueves de Churruca es a mediodía!

  • Los detalles del evento son:
    Jueves de Churruca sobre corredores verdes multifuncionales
    19 de julio de 2018 a las 12.00
    Espacio #Churruca15 (calle Churruca, 15, bajo exterior derecha)
    Representantes de entidades vinculadas al proyecto Ciclovía Tren de Arganda, profesionales y representantes de Administraciones Públicas.

También puedes estar al tanto en las redes sociales de #Churruca15 o en el Twitter y Facebook de Creando Redes

 

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En el anterior post hablábamos de cómo la Restauración Ecológica podía ayudar a afrontar algunos de los retos sociales que plantean los ODS. Hoy nos gustaría centrarnos en uno de los temas ambientales que más preocupan hoy en día y que los Objetivos de Desarrollo Sostenible también recogen: ¿Cómo podemos conseguir ciudades inclusivas, resilientes y sostenibles?

Ya es bien sabido que las ciudades son ecosistemas creados por y para los humanos. En todos los foros acaba saliendo la cifra mágica de las Naciones Unidas que dice que en 2050 un 80% de la población mundial vivirá en las ciudades y a nosotros nos preocupa que de tanto repetir este dato pierda la importancia real que tiene. En especial si consideramos que esos mismos ecosistemas “sumidero” de personas son la fuente de problemas ambientales que se manifiestan a distintas escalas.

Los problemas ambientales de las ciudades

Más allá de los efectos indeseados de las ciudades sobre los ecosistemas naturales cercanos, lo cierto es que los entornos urbanos y sus habitantes están permanentemente expuestos a riesgos ambientales que les afectan directamente.

El tráfico rodado es, probablemente, el causante de muchos de estos problemas. La polución derivada del consumo de combustible emite a la atmósfera gases de efecto invernadero y partículas. Estos residuos contribuyen a aumentar los efectos del calentamiento global y a incrementar la contaminación del aire. Las consecuencias de estos procesos son un aumento del efecto isla de calor, que a su vez hace que ascienda el consumo energético (¡que a su vez perpetúa el cambio climático, si la procedencia de la energía no es renovable… efecto en cadena, vamos!). Además, la contaminación del aire mata y por eso reducirla es uno de las principales metas del ODS 11.

En un segundo orden de importancia, las ciudades pavimentadas se convierten en cuencas hidrográficas donde el agua de lluvia circula a gran velocidad y no es capaz de filtrarse el suelo, lo que genera escorrentía e inundaciones cuando las lluvias son torrenciales o los sistemas de alcantarillado no son suficientes.

Podríamos decir, por tanto, que la manera en que están construidas y funcionan las ciudades las hace vulnerables a los efectos del cambio climático que ellas mismas contribuyen a generar. Pero quedarnos en este bucle no nos soluciona nada, así que debemos salir de aquí cuanto antes. ¿Cómo lo hacemos?.

 

El camino hacia una mayor resiliencia urbana

La restauración de ecosistemas puede ayudar a hacer frente a los retos ambientales de las ciudades aumentando la resiliencia de las mismas. ¿A que nos referimos cuando hablamos de resiliencia urbana? Es sencillo: a la capacidad que tiene una ciudad de recuperarse de las perturbaciones que sufre (si queréis más info no dejéis de leer este artículo). Las perturbaciones a las que queremos referirnos aquí tienen que ver con desastres naturales y efectos del cambio climático.

La resiliencia, por definición, implica responder de manera flexible y ser capaces de absorber y neutralizar los impactos. Así, a priori, las ciudades no parecen haber sido construidas de manera muy flexible y así lo demuestran los efectos que tienen las inundaciones o los huracanes.

¿A qué se deben estos efectos? En buena parte a que las ciudades han perdido algunas cualidades que sí conservan los ecosistemas naturales (los no degradados, claro). Por ejemplo, la permeabilidad de los suelos que favorece la absorción del agua y la recarga de acuíferos. O, por otro lado, la presencia de vegetación natural que consigue frenar el avance de fuegos y huracanes. Otra de las características de la vegetación es que sirven como almacén de carbono, regulan la temperatura local, proporcionan hábitat a especies que pueden ser buenos aliados a la hora de controlar plagas. La lista es larga.

Lo que está claro es que generar ciudades resilientes pasa por “devolver” las funciones de la naturaleza al ecosistema urbano.

 

 

Restauración de infraestructura verde para crear ciudades sostenibles

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible ya identifican la renaturalización de las ciudades entre sus metas, a través del acceso universal a zonas verdes. Hasta aquí todo bien. Pero de cara a cumplir con esta meta es necesario pensar en qué características deberían de tener estas zonas verdes para que funcionen como la infraestructura verde funcional, capaz de proporcionar servicios ecosistémicos a la población.

  • Planificación estratégica: Las zonas verdes y demás elementos de la infraestructura verde urbana debe estar integrada en la planificación territorial y el diseño urbano, no cómo espacios residuales y aislados.
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  • Conectividad y continuidad: la infraestructura verde urbana debe tener una cierta continuidad de manera que exista una conexión entre toda la red. Estas conexiones no tienen por qué ser físicas, basta con que la infraestructura verde canalice flujos ecológicos, pero para eso hay que pensar a qué distancia se dispersan las especies, entre otras cosas.
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  • Multifuncionalidad: la infraestructura verde urbana debe diseñarse de manera que cumpla distintas funciones ecológicas y no una función únicamente estética.

Aqui os dejamos algunos ejemplos inspiradores sobre como restaurar infraestructura verde para hacer ciudades más resilientes.

Además de las intervenciones puras y duras sobre el espacio físico, el fomento de la participación y la gobernanza también son clave. Es imprescindible hacer partícipe a la población en el proceso de renaturalización de ciudades. En muchos casos reintroducir la naturaleza en la ciudad puede generar cambios que son percibidos como una señal de abandono, una falta de gestión o generar nuevas condiciones que puedan generar incomodidades a corto plazo.

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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas son la hoja de ruta que necesitamos si queremos sobrevivir como especie.  Así, sin más. A diferencia de los Objetivos del Milenio, los ODS no se plantean desde la dicotomía de los países ricos que ayudan a los pobres, si no que aquí todos se sienten aludidos y empoderados para llevar a cabo acciones que ayuden a conseguir las metas propuestas.

Tras los 17 ODS existen unas cuantas líneas transversales, que ya tratamos de plasmar en la Conferencia ODS de Salamanca hace unas semanas: Energía y Medio Ambiente, Innovación, Educación y Alianzas Multiactor. Aunque estamos convencidos de que las cuestiones referidas al medio ambiente están contempladas en prácticamente todos los ODS, nosotros hemos querido ir más lejos y hemos buceado entre las 169 metas para intentar adivinar cuál puede ser la contribución de la Restauración Ecológica a la consecución de los ODS. 




La Restauración de ecosistemas está presente en más de la mitad de los ODS

Desde crear ciudades más sostenibles (ODS 11) hasta detener la pérdida de biodiversidad (ODS 15), pasando por la lucha contra el cambio climático (ODS 13). Las acciones y enfoques relacionados con la restauración ecológica y del capital natural están presentes en 10 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. ¡Gran noticia!.

Siempre pensamos que la mayor contribución de la restauración de ecosistemas a los ODS tiene que ver con aquellos Objetivos relacionados directamente con la protección de la naturaleza. No obstante, otros objetivos con una clara dimensión social o económica plantean retos donde la restauración de ecosistemas tiene mucho que decir.

Algunos de estos objetivos son la lucha contra la pobreza (ODS 1), poner fin al hambre (ODS 2), garantizar la vida sana y el bienestar de las personas (ODS 3), promover el crecimiento económico sostenible (ODS 8) o garantizar modelos de consumo y producción sostenibles (ODS 12).

 

Restauración ecológica para acabar con el hambre y la pobreza

Según el informe Povertry and Shared Prosperity de 2016 elaborado por el Banco Mundial, más de un 10% de la población del Planeta vive con menos de 2 dólares al día. De todas estas personas, más de 800 millones pasan hambre y un tercio son niños.

Evidentemente, esta situación no se debe sólo a una causa, pero si se sabe que la degradación de los ecosistemas, la desertificación y el cambio climático están detrás de estas cifras. En concreto, desde las Naciones Unidas advierten de que las pérdidas económicas derivadas de desastres naturales superan los 300.000 millones de dólares al año. Asímismo, más del 15% de los suelos fértiles del globo están degradados y son poco productivos, según datos de la FAO.

Por tanto, las medidas orientadas a aumentar la adaptación y mitigación del cambio climático, y a la producción sostenible de alimentos, son clave para intentar revertir estos problemas de gran calado social. De hecho, así lo recogen explícitamente las metas 1.5 y 2.4 de la Agenda 2030.

 

Enfoques de restauración ecológica aplicados a los retos sociales que plantean los ODS


¿Cómo contribuye la restauración de ecosistemas a estas metas? Pues ¡de múltiples maneras! Por ejemplo, la restauración de barreras naturales costeras como los cordones de dunas o los manglares, reduce la incidencia de los eventos climáticos extremos tierra adentro. En concreto, los manglares actúan como amortiguador de tsunamis tal y como se observó en el desastre del Índico en el 2005, y además son una fuente de recursos importante (alimento, turismo, etc.) para las economías locales. 

La restauración de manglares implica varias acciones dependiendo del punto del que partamos y que debemos establecer con un buen diagnóstico de los procesos ecológicos que se hayan visto alterados. Sin embargo, es común que la degradación de los manglares esté precedida por una alteración de la dinámica de mareas de la costa, que varía a su vez el gradiente de salinidad. Las especies vegetales del manglar (los mangles) tienden a organizarse en base a estos gradientes, de modo que asegurar estas condiciones de hábitat es el primer paso para que se regenere el ecosistema. Después, puede ser necesario llevar a cabo refuerzos de poblaciones (plantar mangles) que sirvan de primera barrera para atrapar sedimentos, semillas e ir generando un frente de colonización estable. No obstante, nada de esto tendrá sentido y continuidad en el tiempo sin implicar debidamente a la población.

Asímismo, la Restauración Ecológica puede emplearse con una visión agroecológica. Aquí podemos plantear la restauración de suelos que estén degradados para transformarlos en cultivos sostenibles que proporcionen alimentos de alta calidad, y que sean compatibles con la biodiversidad. La adaptación de los cultivos al cambio climático pasará por asegurar la existencia de una infraestructura verde, que sirva de corredor para enemigos naturales que puedan funcionar como control biológico de plagas, o que sirvan de refugio para las especies locales. 

De esta manera, restaurando estos ecosistemas estaríamos impulsando simultáneamente el ODS 1 y 2. 🙂

 

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La Estrategia Estatal de Infraestructura Verde, Conectividad y Restauración Ecológicas es un espacio de oportunidad para el diseño de redes y corredores ecológicos en los municipios. Estos corredores ecológicos favorecen los procesos migratorios y aportan islas de hábitat que pueden ayudar a la biodiversidad a desarrollar parte de su ciclo vital, o colonizar nuevos ambientes. Además, se sabe que la existencia de corredores biológicos entre distintos elementos de infraestructura  verde es clave para adaptar los ecosistemas y las especies que los habitan al cambio climático.

En este sentido, aquellos municipios que posean espacios protegidos cercanos o que quieran proteger su biodiversidad, ven en la conservación y la restauración de la infraestructura verde una herramienta para conseguirlo. El Ayuntamiento de Torrelodones es consciente de la importancia que las zonas verdes de municipio pueden tener para la conectividad de los espacios protegidos adyacentes: Parque Regional de Guadarrama y el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Tanto es así, que el desarrollo urbanístico de Torrelodones ha respetado el Corredor Transversal que conecta ambos Parques.
 

El corredor transversal de Torrelodones

 El corredor ecológico transversal de Torrelodones es un elemento de unos 8 km de largo, meramente forestal pero que tiene  una cierta heterogeneidad en el tipo de hábitats que acoge, muchos de ellos considerados dentro de la Directiva de Hábitats. No obstante este corredor no es una infraestructura verde continua ya que está cruzada por la Autopista A6 y la línea de tren de cercanías que comunica Villalba con la terminal 4 del Aeropuerto Madrid Barajas.

 

Sin embargo y a pesar de que exista este corredor biológico, no se sabe si es funcional (es decir, si favorece el movimiento de especies) ni cómo contribuye el resto de elementos de infraestructura verde de Torrelodones a esta conectividad ecológica territorial. Por ello,  hemos desarrollado un Plan estratégico de conectividad y restauración de Infraestructura Verde Urbana para potenciar el Corredor Transversal en Torrelodones.

Este plan estratégico incluye:

  • Análisis de la conectividad ecológica
  • Acciones estratégicas de conservación, restauración y sensibilización
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Análisis de la conectividad ecológica

La metodología que hemos utilizado para analizar la conectividad en Torrelodones es análoga a la empleada por Saura y colaboradores en el informe Autopistas Salvajes editado por WWF. Por tanto, el primer paso fue seleccionar especies modelo en función de la distancia de dispersión y los requerimientos de hábitat.

A continuación, llevamos a cabo una caracterización de todos los elementos de infraestructura verde del municipio, asociandolos a  distintos valores de permeabilidad y calidad de hábitat. Así identificamos las áreas núcleo, que son clave para la conectividad ecológica del territorio. Por último calculamos las rutas de mínimo coste entre áreas núcleo para identificar aquellas zonas de paso preferente de la biodiversidad. Este análisis de conectividad lo llevamos a cabo considerando sólo el área de influencia del Corredor Transversal y lo repetimos incluyendo las zonas verdes del municipio, para evaluar la conectividad potencial.

Las principales conclusiones del análisis de conectividad fueron:

  1. los hábitats de ribera son zonas clave para la conservación de especies dentro del corredor transversal
  2. el corredor transversal sólo funciona como un elemento continuo para aquellas especies forestales capaces de traspasar las barreras que cortan el corredor
  3. algunos hábitats dentro del Corredor Transversal juegan un papel clave para la conectividad pero se encuentran degradados
  4. las zonas verdes de Torrelodones  contribuyen a la conectividad ecológica del municipio
  5. existen puntos clave para la conectividad del municipio fuera del Corredor Transversal y que son compartidos para especies con distintos tipos de movilidad 

 

Plan de acción para restaurar la conectividad ecológica

En base al análisis de conectividad ecológica de Torrelodones se han propuesto tres tipos de acciones estratégicas: acciones de conservación, de restauración ecológica de hábitats y de sensibilización de la población.

Las acciones de conservación están centradas en los hábitats de ribera y otros hábitats singulares como los encinares y pinares. En estos ecosistemas se propone una gestión del uso público mediante la recuperación de sendas y la delimitación del dominio público hidráulico (en el caso de las riberas). De manera transversal, en estos espacios se propone la gestión de árboles muertos como un recurso de refugio y alimentación para la fauna.

Las acciones de restauración se localizan, también en encinares, pinares y ecosistemas de ribera. La restauración de ecosistemas se plantea desde el desarrollo de diagnósticos específicos de los procesos de degradación. Asimismo, se propone favorecer los procesos de recolonización natural mediante la mejora de hábitat para dispersores y de las condiciones abióticas, si fuera necesario. En las riberas, la restauración pasa, necesariamente, por eliminar especies invasoras como la Lonicera japonica.

La erradicación de la L. japonica es, además de una acción de restauración ecológica, una cuestión de sensibilización en la que se trabajará con los propietarios de fincas privadas y viveros para cambiar las Loniceras invasoras de los jardines por la especie autóctonas (L. etrusca). Además, las acciones de sensibilización asociadas a este proyecto también incluyen talleres con escolares como “Los guardianes de la conectividad” donde se explicará la importancia de los procesos de dispersión en los ecosistemas naturales.  La conectividad afecta también a los servicios ecosistémicos de polinización. Para trabajar esta idea con la población local, se construirán hoteles de insectos que serán colados en áreas clave para la conectividad del municipio.

 

 

 

 

 

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Somos más de 7 mil millones y medio de personas y las previsiones dicen que podemos ser unos 9 mil para mediados de siglo. La alimentación de la población humana en un planeta finito, con unos recursos naturales que se ven amenazados simultáneamente por varias actividades humanas y el cambio climático, es sin duda un gran reto que se abordan desde distintos puntos de vista en varios
ODS. 


Detrás de muchos de las metas relacionadas con la seguridad alimentaria, está la necesidad de reducir el impacto ambiental que genera esta actividad y conseguir adaptarla al cambio climático. La industria alimentaria ha experimentado un gran crecimiento en las últimas décadas y también el impacto ambiental que genera. La producción de alimento va desde la propia gestión de las materias primas, el suelo y el agua hasta el envasado y distribución de los alimentos. Los impactos se producen en toda la cadena de suministros y por ello es necesario contar con marcos integrados para la valoración del capital natural, la restauración de los ecosistemas agrícolas y su adaptación al cambio climático o la circularización del propio sector.


En este sentido, la FAO ha desarrollado un documento para valorar las dependencias de la agricultura del capital natural y ha incluido algunas directrices para la adaptación del Natural Capital Protocol al sector de la alimentación. Food Drink Europe recoge distintos ejemplos de cómo puede reducirse, no sólo la cantidad de residuos de la industria de alimentación y bebidas si no la cantidad de comida que tiramos cada día. En el sector privado, algunas marcas también trabajan directamente por la restauración de servicios ecosistémicos y recursos clave para asegurar la sostenibilidad de su propia actividad en el tiempo. 



De hecho en la Conferencia ODS de Salamanca, en la sesión de Economía Regenerativa, contaremos con Amparo Lobato de Kellogg's que nos hablará de Origins. El programa Origins de Kellogg’s  está consiguiendo impulsar la agricultura sostenible del arroz en el Delta del Ebro a través de la mejora de las prácticas agrarias y la fijación de la población al territorio. Como resultado se obtiene una mayor rentabilidad con un menor impacto ambiental, a la vez que se mantiene una actividad vinculada con la identidad del territorio.


El medio ambiente vuelve a estar en la base de la consecución de la agenda 2030 así como la creación de alianzas multiactor que permita abordar soluciones conjuntas a los problemas complejos con los que nos enfrentamos.


¡Vente a la Conferencia ODS y participa de esta transformación ineludible!

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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) plantean un marco de acción más que interesante para promover la restauración de ecosistemas y es por eso que decidimos embarcarnos en la Conferencia ODS de Salamanca. El día del estreno está cada vez más cerca y nosotros queremos empezar a orientar la discusión hacia los temas que abordaremos en las sesiones de la línea de Energía y Medio Ambiente.

Uno de los temas clave es cómo diseñar y construir unas ciudades más humanas, sostenibles e inclusivas, en contraposición al modelo actual de ciudad inhabitable, cuajada de infraestructuras grises y excluyentes. En este sentido, no pretendemos inventar la rueda si no seguir construyendo sobre los marcos que están apareciendo y que nos son de gran ayuda.

En concreto, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible ha publicado un documento para guiar la implementación de los ODS en las ciudades. Esta publicación está dirigida a agentes sociales locales y el objetivo principal es abordar el ODS 11 que reconoce el papel central de la urbanización en el desarrollo sostenible y anima a generar ciudades y asentamientos humanos seguros y resilientes.

Entre las muchas recomendaciones de esta guía, destaca la importancia de que la transición hacia un modelo de urbanismo responsable y compatible con la defensa de los derechos humanos y los ecosistemas, se desarrolle de manera participativa. Es imprescindible que esta toma de decisiones hacia la sostenibilidad se lleve a cabo de manera planificada, y con indicadores y modelos de seguimiento asociados que permitan medir el éxito en el cumplimiento de los objetivos.

Esta planificación para implementar el ODS 11, para ser efectiva, debe estar bien alineada con las políticas ambientales, planes de acción de cambio climático y los planes de desarrollo sostenible. Además, es fundamental colocar como eje central del desarrollo la protección de los ecosistemas urbanos como zonas costeras, lagos, bosques o humedales. Sólo conservando su biodiversidad y funcionalidad podremos optar a tener ciudades adaptadas al cambio climático y que ofrezcan posibilidades de desarrollo a las comunidades locales. De hecho, en España, la Estrategia Estatal de Infraestructura Verde, Conectividad y Restauración Ecológicas es una gran oportunidad para empezar a incorporar la naturaleza en la planificación urbana.

En la conferencia trataremos estos y otros temas con expertos de España e Iberoamérica. Si quieres saber más sobre cómo diseñar las ciudades del futuro, ¡no te pierdas las sesiones de nuestro eje temático!

Las inscripciones a la conferencia aún están abiertas y la asistencia es gratuita. Si no quieres perderte la que será la conferencia del año,¡puedes reservar tu entrada aqui!
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A la luz de las últimas noticias, podemos decir que seguimos sin estar preparados para la naturaleza urbana. Sin embargo, esta fracción olvidada de la trama urbana, es clave para hacer frente a uno de los principales retos ambientales de este sigo en las ciudades: el  cambio climático. Los eventos naturales extremos serán cada vez más frecuentes en forma de sequías o  lluvias torrenciales. El efecto isla de calor se incrementa debido a  los sistemas de refrigeración, las luces, los vehículos a motor o las superficies impermeables. La contaminación lumínica, hídrica o atmosférica y del agua, también es común en las ciudades. De hecho en las grandes ciudades españolas se calcula que es la causa de unas 7.000 muertes al año. Ningún núcleo urbano, por pequeño que sea, está a salvo.¿Qué podemos hacer nosotros por revertir esta situación? Trabajar codo con codo con urbanistas para integrar la naturaleza en la ciudad.


Barrios vivos y la vuelta de la naturaleza a la ciudad

Históricamente hemos diseñado las zonas verdes como elementos aislados, con una función meramente estética o recreativa. Estos espacios no se conciben desde una visión ecológica, de manera que  puedan depurar el agua o el aire o servir de hábitat a otras especies. Además, existen estudios que plantean la importancia de la naturaleza urbana para el bienestar social.  Existe una necesidad patente de transformar los ecosistemas urbanos en ecosistemas humanos. La forma de hacerlo es tejer la naturaleza en la trama urbana. Esta es, precisamente, la base de Barrios Vivos, la propuesta que estamos desarrollando junto con Paisaje Transversal.  Esta idea surge del convencimiento de que renaturalizar la ciudad es el camino para enfrentarnos a los retos globales medioambientales,  así como para generar una mejora social y económica. ¿Cómo conseguirlo?

Las soluciones basadas en la naturaleza han demostrado ser útiles, no sólo para recuperar funciones ecológicas sino para ser un motor de regeneración urbana, que fomenta la cohesión social y activa la economía. De forma sostenible e integral.  Pero para eso, estas soluciones basadas en la naturaleza deben planificarse, como parte de la infraestructura verde. Ahora la pregunta es ¿por dónde empezamos?.
 



Caminando hacia los Barrios Vivos

Lo primero es identificar los elementos actuales y potenciales de la naturaleza urbana: zonas verdes,  árboles,  fachadas y las azoteas , las calles, las plazas, glorietas, solares o cementerios. Todos ellos lugares donde la biodiversidad puede hacerse un hueco. Pero igual de importantes que son esta localización de espacios físicos es identificar las redes de interacción individuo-paisaje urbano. Por eso Barrios vivos influye también sobre aspectos relacionales, como la dinamización de espacios, la interpretación del entorno, la educación ambiental o la gobernanza abierta.

Aplicando este enfoque multiescala, obtenemos espacios de triple balance:

- Beneficio Medioambiental: los Barrios Vivos contribuyen a la conectividad ecológica y ofrecen un mayor confort climático.Gracias a esta transformación del espacio, estaremos caminando en la senda hacia la resiliencia urbana.

-Beneficio Social: los Barrios Vivos son  espacios más confortables y donde las personas quieren permanecer o usar durante  más tiempo. Zonas de sombra,  más habitables  y donde se producen más interacciones sociales, favorecen la cohesión social. Además, Barrios Vivos hace frente al vacío urbano característico de las zonas marginales o los entornos cercanos a grandes infraestructuras.  Las soluciones basadas en la naturaleza en estos entornos reducen las barreras paisajísticas y estéticas, y dan lugar a espacios que se perciben como más seguros.  


- Beneficio Económico: Las zonas más transitadas son también zonas con  mejores oportunidades para el comercio local. Con la naturaleza urbana, florece también la economía, dejando paso a nuevas actividades económicas y nichos de mercado. Barrios Vivos es es especialmente útil en zonas que precisan de una reactivación de sus calles y plazas, donde se fomente el comercio y la empleabilidad. 

En tanto en cuanto seamos capaces de transformar el espacio urbano, mayor será nuestra capacidad de generar transformaciones sociales y económicas que se traduzcan en una mayor calidad de vida. Sólo a través de devolver la naturaleza a los barrios recuperamos su vida. Si crees que tu municipio es susceptible de acoger un Barrio Vivo, no dudes en contactar con nosotros.

Si quieres conocer toda la potencialidad de los Barrios Vivos te invitamos a visitar nuestro espacio (Calle Churruca 15) el 31 DE MAYO, a las 19H. Para asistir, sólo tienes que enviarnos un e-mail a churrucaquince@gmail.com y nosotros te confirmaremos tu plaza. Nuestro aforo es limitado, así que iremos aceptando solicitudes por orden de inscripción. Si fuera necesario habilitaríamos una lista de espera.  Te agradecemos que, si finalmente no puedes asistir, nos avises. Sólo de esta manera podemos asignar tu sitio a otra persona.

Si no quieres perder detalle de los Jueves de Churruca, estate atento a  las redes sociales de #Churruca15, así como en nuestro Twitter y Facebook de Creando Redes.

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Vuelve el buen tiempo y con el sol los los Jueves de Churruca 15, el laboratorio de ideas que hemos creado entre Paisaje Transversal, Creando Redes y Hécate Ingeniería. Churruca 15 es, además de un espacio de trabajo, el caldo de cultivo para desarrollar proyectos que combinen urbanismo, la ecología y la movilidad sostenible.

A partir de Mayo, abrimos la segunda temporada de  estos eventos  que este año estarán preferentemente dirigidos a profesionales y expertos.  La idea es salirnos un poco del formato abierto de Q&A. En los nuevos Jueves de Churruca se presentarán experiencias concretas y las soluciones que desde el laboratorio proponemos para la ciudad.Además, por un motivo de aforo, en esta nueva tanda de encuentros la asistencia será solo bajo inscripción y confirmación a nuestro correo.



La segunda temporada de los Jueves de Churruca

Con todo el ánimo de poneros los dientes largos, os adelantamos los cuatro temas que trataremos en esta ocasión:

- MAYO - Barrio Vivos: Soluciones basadas en la naturaleza para la integración social. 
El modelo urbano actual general graves problemas ambientales: efecto isla de calor, contaminación, etc. Las ciudades se han convertido en espacios inhabitables donde el entorno se percibe como un espacio degradado. Esta degradación condiciona directamente el tejido social y económico que tiene lugar. ¿Cómo podemos poner freno a estos problemas ambientales, sociales y económicos simultáneamente?. Necesitamos #BarriosVivos

- JUNIO - Corredores multifuncionales: conectividad para todos
La movilidad de las ciudades está cambiando. Bicis, patinetes, ciudadanos que demandan espacio para caminar... la conectividad es vital para hacer las ciudades más habitables, pero no sólo para los humanos. Otros cientos o miles de seres vivos se mueven también por la ciudad aunque no podamos verlos. ¿Podemos hacer corredores para todos?.

- JULIO - Espacios de Aparcamiento, espacios de oportunidad
La llegada del car-sharing, de los coches autónomos o de otros modelos de movilidad no motorizada genera cambios en la dinámica del espacio de aparcamiento en la ciudad. Cabe esperar que cada vez haya menos coches aparcados en las calles. ¿Qué vamos a hacer con todo ese espacio?

- SEPTIEMBRE - Reactivación económica de barrios: el modelo productivo de Madrid.
¿Por qué hay algunas zonas donde los comercios funcionan mejor? ¿Qué es lo que hace que una calle sea más atractiva para la venta? ¿Cuáles son las reglas del marketing urbano? ¿Podemos transformar la ciudad para reactivar el comercio de un barrio?. No te pierdas el último Jueves de la temporada.

 

¿De qué hemos hablado hasta ahora?

En los Jueves ve Churruca hemos hablado sobre la creación del Área Central Cero Emisiones en el Distrito Centro de Madrid. Esta medida busca atajar, principalmente, el problema de la contaminación urbana. Marta Suarez, del colectivo Transitando; Irene Lorite, Arquitecta-Urbanista; y Luis de la Cruz, editor de Somos Malasaña estuvieron con nosotros compartiendo sus visiones sobre esta medida.

El segundo encuentro, abordó la realidad de la Casa de Campo. Ese pulmón verde de Madrid que a día de hoy no está siendo bien tratado. Andrés Walliser, del Ayuntamiento de Madrid; Juan García, de la Plataforma Corredor Ecológico del Suroeste de Madrid; y Miguel Ángel Delgado, especialista en transporte y vecino de Casa de Campo, fueron algunas de las personas que nos acompañaron y que conocían de cerca los problemas de la zona.

El pasado septiembre, debatimos sobre la ‘turistificación’ y sus consecuencias ecológicas y sociales.  Para tratar este tema de candente actualidad contamos con Casilda Cabrerizo: geógrafa, de Intermediae y autora de ‘La ciudad negocio’; Pedro Bravo, periodista, escritor e investigador en temas urbanos; y Miguel Sanz, Director del Área de Turismo de Madrid Destino.











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La segunda parte de nuestro evento sobre renaturalización de ciudades ayudaba a aterrizar un poco más el tema de la infraestructura verde en el terreno. En este caso, a través de la visión del sector privado y de Ayuntamientos que están desarrollando acciones concretas.

Geodiseño para planificar infraestructura verde a escala nacional

 Llega el turno de Diego Hidalgo de ESRI, uno de los patrocinadores del evento. La energía que él mismo proyecta va y viene sobre una presentación cargada de diseño. La cantidad ingente de datos que podemos recoger en una ciudad ahora que están del todo sensorizada nos desborda. ¿Cómo analizarla? Diego nos habla de herramientas de planificación que facilitan la toma de decisiones.

En concreto, ESRI ha desarrollado un software para planificar infraestructura verde a escala nacional. Por ahora está disponible para Estados Unidos pero sería fácil de adaptar. Además, esta solución tecnológica está conectada a una plataforma ciudadana para la toma de decisiones.

Diego insiste en que es importante poder actualizar la información sobre infraestructura verde. También que el marco legal no es suficiente y que debe de testarse directamente la percepción del ciudadano. Los productos de ESRI permiten abordar estos aspectos.

ESRIDiego Hidalgo durante su ponencia en Madrid City Talks

Renaturalización de ciudades como motor de innovación en la empresa

Jose Ramón Molina, Curro Blázquez y Fernando Fernández cuentan como la tendencia de la renaturalización de ciudades ha sido un motor de innovación en Typsa. En concreto, esta visión integral de la ciudad ha dado lugar a equipos de trabajo multidisciplinares. El medio ambiente, el urbanismo y la movilidad sostenible se unen para crear (¡¡como nosotros en Churruca 15!!).

En el sector de la ingeniería la renaturalización de ciudades se relaciona también con infraestructura verde, conectividad y la resiliencia de las ciudades. Aún así insisten en la necesesidad de considerar estos proyectos con escala temporal de proceso ecológico y no con ritmos políticos.

Tras un rato para cargar pilas es el turno de Urban Green Up, los ayuntamientos de URBACT y la sesión de trabajo con las asociaciones del barrio.

Urban Green Up Adaptación de ciudades al cambio climático

Rosa Huertas, del Ayuntamiento de Valladolid nos habla de combinar conectividad y la biodiversidad. La idea es crear un corredor transversal al río que fomente la movilidad sostenible. Tam

bién es importante esponjar algunos espacios a orillas del Esgueva que facilite la gestión de inundaciones en la ciudad. El plan se completa con una serie de acciones puntuales para mejorar el microclima. Toldos revegetados, techos verdes en marquesinas de autobús.

Esta innovación ambiental se da de bruces con la propia administración. Las ordenanzas no están adaptadas para incorporar estas acciones, a pesar de que fomenten usos compatibles con el medio ambiente urbano. Se intenta implicar al sector privado (grandes centros comerciales) como vía alternativa que parece más rápida. Después resulta que no. Aunque nosotros estamos muy convencidos, la sociedad aún necesita saber más sobre por qué debemos renaturalizar nuestras ciudades.

 

Restauración agroecológica como modelo de transformación periubana

Gemma viene en representación de los 6 Ayuntamientos que forman el consorcio de gestión del Espai rural de Gallecs. Empezar a escuchar este proyecto es alucinar con cada detalle. 750 ha han sido rescatadas de la voracidad urbanística y han sido recuperadas como huertos ecológicos para la comarca. Este enrome pulmón verde ha sido protegido a golpe de Plan Director y devuelto a la población.

Las expectativas urbanísticas han sido sustituidas por una zona agrícola, ecológica, autogestionada y de alto valor natural. Biodiversidad y productividad conviven y dan lugar a un modelo de vida más saludable. Se han recuperado 34 variedades locales, se producen alimentos certificados y se fomenta la receta sana a través de recetas tradicionales. El modelo de Gallecs aporta valor a productores y consumidores y a los propios ecosistemas. ¡Esto sí es triple balance en acción!.

 

Bilbao Ciudad Resiliente

Cierra la sesión inspiradora Fernando González Vara del Ayuntamiento de Bilbao. El entorno urbano es el protagonista total de su tiempo de explicación. Especialmente como el casco viejo se ha transformado en una red de corredores verdes.

Bilbao tiene como objetivo fomentar la resiliencia de la ciudad a través de un enfoque que coloca el medioambiente al servicio de la población. Los espacios industriales abandonados se transforman en zonas verdes. Las infraestructuras grises dejan paso al flujo de los propios ecosistemas para gestionar eficientemente las inundaciones. Se transforman que pasan a ser modernos y respirables. La calidad de vida ha llegado a la ciudad, sin duda. Y todo esto lo han conseguido a través de un modelo de colaboración público privada que no entiende de periodos electorales.

 

Neuronas verdes para transformar Carabanchel

El trabajo con las asociaciones genera sonrisas y lágrimas. Los que mejor conocen su barrio son conscientes de que el medioambiente esta degradado. No tienen espacios para disfrutar de la naturaleza y eso limita la vida comunitaria. Hacen sus propios experimentos en casa sobre cómo sería diseñar espacios verdes. ¡Restauran ecosistemas sin comerlo ni beberlo!.

Tras las buenísmas intenciones se deja entrever la necesidad de planificación y criterio. ¿Quién va a usar estos espacios? ¿Qué biodiversidad queremos promover? ¿Cómo hacerlo?. Algunas ideas sí que están claras:

  1. Las especies deberían ser autóctonas
  2. Hay que fomentar la cultura de naturaleza
  3. Los espacios deben ser identitarios y seguros

Ahora sólo nos falta empezar a trabajar 🙂

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