Restauración de ecosistemas

Recuperamos espacios degradados y conectamos a la sociedad con los entornos naturales

Ciudades que viven de espaldas al río, ciudadanos que no conocen la biodiversidad de su territorio… El primer paso para conservar un entorno es conocerlo y, después, restaurarlo para sacarle el máximo potencial.

Para poner en valor los ecosistemas de tu territorio:

  • Restauramos ecosistemas naturales degradados
  • Sensibilizamos a la población y la vinculamos directamente al proyecto

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¿POR QUÉ SE DEGRADAN LOS ECOSISTEMAS?

Los ecosistemas se degradan por el efecto de las actividades humanas y por desastres naturales. Los incendios, la minería, la construcción de infraestructuras, el uso público intensivo, el sobrepastoreo, el abandono de basuras o la deforestación son algunas de las principales causas de degradación de los ecosistemas. Las consecuencias de esta degradación tienen que ver con la erosión y pérdida de productividad del suelo, la contaminación de cursos de agua o la pérdida de hábitats para la biodiversidad.

Un ecosistema degradado es aquel que ha perdido parcial o totalmente la cubierta vegetal, donde se ha alterado la estructura del suelo o las propiedades físico-químicas del agua. La degradación de ecosistemas también modifica la composición de las comunidades, desapareciendo las típicas o apareciendo otras generalistas o indicadoras de cambios en las condiciones del medio.

¿POR QUÉ RESTAURAR ECOSISTEMAS NATURALES?

Los ecosistemas dañados por actividades humanas o desastres naturales están más expuestos a los efectos del cambio climático, a la llegada de especies invasoras, al ataque de las plagas y a los procesos de extinción local de aquellas especies que ocupan nichos muy reducidos.

Cuando un ecosistema se degrada, se reduce su capacidad de proporcionar servicios ecosistémicos a la población local. Algunos bienes y servicios que proporcionan los ecosistemas son la provisión de materiales (alimento, madera, fibras…), la regulación del clima, almacén de carbono y mitigación del cambio climático o la depuración del agua y el aire. Además, se pierden servicios de ocio, de inspiración, valores culturales o estéticos. Por eso, en estos ecosistemas degradados es necesario llevar a cabo acciones para la recuperación del medio ambiente.

¿QUÉ BENEFICIOS TIENE LA RESTAURACIÓN DE ECOSISTEMAS?

La restauración ecológica de ecosistemas degradados hace que la población pueda disfrutar de ellos obteniendo un beneficio ambiental, social y económico. Los beneficios ambientales de la restauración de ecosistemas están relacionados con que los procesos ecológicos se den de manera coherente con las condiciones locales, es decir, que las comunidades de microorganismos, flora y fauna, puedan permanecer de manera dinámica, pero en equilibrio.

El mantenimiento de la biodiversidad y de las funciones ecológicas es la responsable de proporcionar beneficios sociales y económicos. Por ejemplo, un ecosistema funcional y saludable mejora el bienestar de las personas, proporcionando un ambiente agradable donde vivir, desarrollar actividades de ocio o desarrollar la educación de las nuevas generaciones.

Además, la biodiversidad y los bienes y servicios que proporciona son el sustento de materias primas para las actividades económicas. Los recursos naturales y el medio ambiente bien conservado, es un entorno de oportunidad para el emprendimiento.

¿POR QUÉ VINCULAR A LA POBLACIÓN EN LOS PROYECTOS?

Las personas que habitan un territorio interaccionan con él de manera compleja y no siempre evidente. Las preferencias de uso, la percepción emocional o el sentimiento de pertenencia son elecciones casi individuales que determinan la valoración que la población hace un espacio concreto. Las acciones para recuperar el medio ambiente pueden influir en estos aspectos, por lo que es muy importante comunicar de manera efectiva y vincular a los agentes locales a los proyectos.

Los promotores de los proyectos actúan de manera más o menos continua en el territorio. Pero lo cierto es que es la población local la que debe “hacer suya la idea”, de cara a que los beneficios de la restauración se mantengan en el tiempo, de manera sostenible. Los agentes locales pueden funcionar como aliados a la hora de promover un proyecto, como mano de obra altamente capacitada o como guardianes del territorio.

Si quiere desarrollar un proyecto de restauración ecológica con éxito, ¡es clave vincular a la población!

¿CÓMO VINCULAMOS A LA POBLACIÓN A LOS PROYECTOS?

Las ciudades y municipios ya tienen mucho trabajo adelantado para poder afrontar la restauración de la conectividad ecológica y la creación de corredores ecológicos.

Identificamos a los agentes clave

El primer paso para vincular a la población a un proyecto es mapear a los agentes del territorio, identificando su vinculación potencial al proyecto en términos de interés y poder. La clasificación de los agentes en base a estos dos factores nos permite identificar qué tipo de acciones relacionadas con la comunicación y participación en el proyecto deben llevarse a cabo con cada uno de ellos.

Diseñamos procesos participativos

El diseño de procesos participativos para el desarrollo de proyectos de restauración ecológica debe diseñarse de manera que se aseguren las aportaciones de todos los agentes clave. Para ello es necesario, en primer lugar, definir un espacio seguro de interacción en que todos los agentes se sientan cómodos para expresarse y dar su opinión. Además, es imprescindible definir unos objetivos comunes para el proyecto que estén alineados con las necesidades de los agentes, de modo que todos tengan un interés concreto y una motivación para unirse al proyecto. Por último, en base a las capacidades y modelos de liderazgo de todos los agentes locales, se busca cuál va a ser la manera en que se vinculen a las distintas fases del proyecto: diseño, ejecución o seguimiento.

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