Valoración del capital natural en el sector minero

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Minería y Agenda 2030

La transición ecológica de las economías mundiales hacia modelos productivos bajos en carbono tiene una relación directa con la Agenda 2030. En concreto, el ODS 7 habla de la importancia de fomentar el uso de la energía procedente de fuentes renovables, con un menor impacto sobre el ciclo de carbono. Este objetivo, está íntimamente ligado con el ODS13 que busca frenar el cambio climático.

Alcanzar la sostenibilidad en este sentido, pasa necesariamente por abandonar algunas fuentes de energía y el cese de algunas actividades como la minería de carbón. Esta transición energética afecta al cierre de algunas explotaciones mineras, al tiempo que otras se ven estimuladas. De hecho, el desarrollo de las principales energías denominadas “limpias” precisan de una gran variedad de minerales. En concreto, solo en la construcción de un molino de viento hacen falta 10 metales distintos.

El neodimio, hierro, boro y disprosio, son metales contenidos en el imán de los generadores responsables del movimiento de la turbina. El cobre es, sin duda, el material más demandado. Pero también encontramos, plomo, litio, níquel y sodio para los sistemas de almacenamiento, que integran las energías renovables con el tejido eléctrico. Por último,  molibdeno y zinc, que aseguran que la torre del molino se mantenga en buenas condiciones durante más tiempo.

Así que, ahora más que nunca, deberíamos de asegurar una minería más sostenible.

Minería de agua salada

Los impactos del sector minero en los ecosistemas

La minería, desde la explotación de áridos a los metales, tiene algunos impactos que son comunes. Sin duda, uno de los efectos ambientales más evidentes de esta actividad es el movimiento de tierras. De hecho, aunque las cifras pueden variar mucho entre países y tipos de minería las magnitudes son asombrosas. Tanto es así, que a día de hoy los humanos somos el primer agente geomorfológico de la Tierra, siendo capaces de mover más sedimentos que todos los ríos del Planeta al año.

Este movimiento de tierras afecta directamente a la integridad de los hábitats y la biodiversidad. Es lo normal en una explotación minera, que se elimine por completo la tierra vegetal y el suelo. Además, se modifican radicalmente los relieves y con ellos las redes de drenaje del territorio y se disparan procesos de erosión y movimientos en masa.

La minería metálica tiene además un impacto directo sobre la calidad del agua y el suelo. Durante el proceso de explotación, muchos minerales antes confinados en la roca o cubiertos de sedimentos quedan expuestos a la erosión del agua y el aire. Las trazas de metales pesados son elementos muy tóxicos para la mayoría de especies.

Además, esta alteración de la capa más superficial de los ecosistemas y de su calidad ambiental, afecta directamente a la experimentación del paisaje y a nuestra capacidad de interactuar con la naturaleza.

La minería y la valoración del capital natural

Sin embargo, no todo son impactos en el sector minero. La dependencia de los recursos naturales es igualmente llamativa. Por ejemplo, la minería metálica, en concreto la minería de oro, requiere de varios procedimientos de extracción por peso o flotación donde pueden llegar a emplearse hasta 1.5 millones de metros cúbicos de agua. Por eso, el sector minero es uno de los más indicadors para trabajar en valoración del capital natural.

La valoración del capital natural permite a las empresas del sector minero:

  • Establecer una línea base de capital natural que sirva de referencia para plantear el plan de restauración, que por ley todas las explotaciones tienen que tener
  • Cuantificar de manera más precisa los impactos
  • Calcular el riesgo de inversión a través de la obtención de deuda de capital natural
  • Mejorar la transparencia en su reporte corporativo de cara a sus grupos de interés

Empezar a trabajar en la valoración del capital natural desde el sector minero es fácil si tenemos claro por dónde empezar. Desde nuestro punto de vista, la mejor manera de optimizar recursos en la valoración del capital natural de una actividad o de un proyecto, es empezar analizando aquellos aspectos del capital natural que son claves para la empresa.

Este análisis de aspectos clave es lo que llamamos análisis de materialidad, y nos ayuda a seleccionar aquellos servicios ecosistémicos que son fundamentales para la actividad de la compañía. Bien porque dependen directamente de ellos, porque condicionan el desarrollo de la propia actividad o porque son recursos sobre los cuales se genera un impacto significativo.

A continuación os dejamos una aproximación general al análisis de materialidad en el sector minero. Para asegurar la representatividad de este tipo de análisis es necesario llevarlos a cabo en las distintas fases del proyecto y contrastarlo con agentes sociales clave.

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